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lunes, 15 de mayo de 2017

Hiperhirdratación. La intoxicación por agua existe y puede ser mortal.

El caso de Jacqueline Henson, quine murió en Gran Bretaña después de beber cuatro litros de agua en menos de dos horas, fue la señal de alarma.



En las sociedades en las que el sobrepeso y los consejos dietéticos están a la orden del día, se extiende hoy una nueva patología conocida como “intoxicación por agua” o “hiperhidratación”. En Inglaterra, Jacqueline Henson, una mujer de 40 años y madre de cinco hijos, murió tras beber cuatro litros de agua en menos de dos horas.


Henson quería bajar de peso y para lograrlo se suscribió a una empresa de consejos dietéticos que le aconsejó seguir una dieta hipocalórica y beber al menos cuatro litros de agua al día. El problema fue que ella tomó esa cantidad de líquido en menos de dos horas y enseguida empezó a sentirse mal: dijo que el estómago se le había “endurecido”, se quejó de mareos y de dolor de cabeza. Después se desmayó y entró en un coma profundo del que no sobrevivió, publica la revista Para Ti.

La doctora Mónica Katz, médica especialista en nutrición y autora del libro “No Dieta” (Libros del Zorzal), explica que una persona efectivamente puede morir por sobrehidratación: “El requerimiento básico de una persona es de 30 mililitros por kilo de peso por día. Es decir, que si una persona pesa 50 kilogramos, debe beber aproximadamente un litro y medio por día entre agua, infusiones y alimentos. Pocos tienen en cuenta que frutas y verduras, así como también los alimentos ‘esponja’ -como fideos, arvejas, lentejas y arroz, contienen hasta un 80 por ciento de agua-. Hoy existe una moda peligrosa que es la de andar con la botellita, hidratando el cuerpo aunque no exista una verdadera necesidad orgánica. Las chicas jóvenes están obsesionadas y existe el mito de que el agua en cantidad ayuda a perder kilos, algo que no tiene ningún asidero científico. De hecho, si uno excede las cantidades que el cuerpo filtra a través del riñón, se pueden causar daños irreversibles y hasta podría ser fatal”, señala la especialista.



Para el doctor Alberto Cormillot, el peligro radica en perder la perspectiva  a la hora de bajar de peso: “Hay gente que se fanatiza. La hiperhidratación es muy peligrosa, porque el cuerpo necesita una determinada concentración de sodio y potasio para funcionar correctamente. Entonces, si uno bebe demasiado líquido en poco tiempo se produce una intoxicación hídrica que descompensa el corazón, los riñones y el sistema nervioso”.

Según los especialistas, una vez que se produce la intoxicación por agua es difícil revertir el proceso porque el cuerpo se descompensa y el gran volumen de líquido diluye los electrolitos del cuerpo.


Los síntomas de una hiperhidratación incluyen dolores de cabeza y de estómago, mareos, vómitos y desmayos, entre otros. El exceso de agua en el organismo también puede producir edemas que, si se ubican en el cerebro, pueden ser mortales.

Por eso no es conveniente beber más de tres litros de agua al día (incluidas infusiones y alimentos), tomando el agua en pequeñas cantidades y a lo largo del día (nunca tomar demasiada en poco tiempo).


Fuente: http://www.minutouno.com