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viernes, 30 de noviembre de 2012

Crean un pan que dura 60 días


Pan
Los costos podrían frenar la adopción de la nueva técnica en la industria del pan.
Seguro que alguna vez le ha pasado: estaba a punto de prepararse un sándwich y no lo pudo hacer porque la rebanada de pan tenía moho.
Pero alégrese porque pronto esto podría ser cosa del pasado.
Una compañía estadounidense, Microzap, desarrolló una técnica que, asegura, puede hacer que el pan de molde dure 60 días.
Consiste en introducir el pan en un horno a microondas sofisticado que mata las esporas causantes del problema.
La empresa afirma que de este modo se podría reducir significativamente la cantidad de pan que se desperdicia.
Y añade que la técnica puede utilizarse en una amplia variedad de alimentos, incluyendo el pavo fresco y muchas frutas y verduras.

Desperdicio de alimentos

El desperdicio de alimentos es un problema grave en los países más desarrollados.
En Estados Unidos, las cifras publicadas este año sugieren que la familia promedio arroja a la basura el 40% de la comida que compra, lo que equivale a US$165.000 millones al año.
En su laboratorio en el campus de la Texas Tech University, en Lubbock, el jefe ejecutivo de Microzap, Don Stull, mostró el largo horno a microondas metálico que se asemeja a una línea de producción industrial.
Originalmente diseñado para matar bacterias como el estafilococo resistente a los antibióticos y la salmonella, los investigadores descubrieron que puede matar las esporas de moho en el pan en unos diez segundos.
"A los 60 días tenía el mismo contenido de moho que cuando salió del horno".
El dispositivo ha atraído mucho interés por parte de los fabricantes de pan. Sin embargo, a varios de ellos les preocupa que podría aumentar sus costos en una industria en la que los márgenes son muy ajustados.
Pero mientras que un cambio total en esta industria probablemente sea difícil de lograr, la nueva técnica podría tener más potencial con otros alimentos, incluyendo la carne de pavo picada.
En 2011, el gigante estadounidense Cargill tuvo que retirar 16 millones de kilos del producto después de un brote de salmonella.
Stull cree que el uso de microondas sería una manera eficaz de tratar este y varios otros alimentos, que van desde los jalapeños hasta la comida para mascotas.
La única fruta que su dispositivo no ha podido tratar con eficacia han sido los melones.

Fuente: 
Redacción
BBC Mundo

martes, 27 de noviembre de 2012

La contaminación ambiental y el riesgo de autismo

Contaminación de auto
El estudio analizó el impacto de la exposición a contaminación en el riesgo de autismo.
Científicos en Estados Unidos encontraron un vínculo entre la exposición a contaminantes ambientales durante el embarazo y el primer año de vida y el riesgo del niño de desarrollar autismo.
Los investigadores de la Universidad de California del Sur (USC) y el Hospital Infantil Los Ángeles creen que el cerebro del feto que se está desarrollando puede resultar afectado por la calidad del aire que la madre respira.
La investigación, publicada en Archives of General Psychiatry (Archivos de Psiquiatría General), estudió los efectos de la contaminación vinculada al tráfico en el feto en desarrollo y los niños de hasta un año que vivían cerca de áreas con altos niveles de exposición.
Encontró que los niños más expuestos tenían hasta tres veces más riesgo de desarrollar la enfermedad.
Estudios pasados han mostrado que las tasas de autismo, al menos en Estados Unidos, se han incrementado de forma drástica en los últimos años.
Según los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) en los últimos 10 años ha habido un incremento de 78% en los diez años en la prevalencia del autismo.
Esto, afirman los expertos, podría deberse en parte a una mejora en el diagnóstico, y también a que ahora la definición de la enfermedad incluye una gama mucho más amplia de trastornos.

Genética y ambiente

También en los últimos años se ha presentado cada vez más evidencia de que la enfermedad es causada por una combinación de factores genéticos y ambientales.
Los trastornos del espectro autista se caracterizan por problemas de comunicación, de interacción social y conductas repetitivas.
Aunque cada vez se conoce más el papel de los genes en la enfermedad, no se han llevado a cabo muchos estudios sobre el impacto que tienen en el cerebro en desarrollo los miles de compuestos químicos contaminantes que circulan en el ambiente.
La doctora Heather Volk y su equipo de la USC analizaron los registros de 279 niños diagnosticados con autismo y de 245 niños que se habían desarrollado sanamente incluidos en el Estudio Infantil sobre los Riesgos de Autismo por la Genética y el Medio Ambiente en California.
Los investigadores utilizaron los datos de las madres para calcular cuánta exposición habían tenido durante cada trimestre de embarazo y el primer año de vida del niño.
La contaminación del tráfico se calculó en base a un modelo de medidas sobre control de calidad del aire de la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA).
"Tomamos en cuenta qué tan lejos vivía la gente de las carreteras, factores meteorológicos como hacia donde soplaba el viente, cuánto tráfico circulaba en la carretera" dice la doctora Volk.
"También analizamos los datos de los monitores de calidad del aire, que miden en una amplia región la contaminación que viene del tráfico, la industria, los depósitos de ferrocarril y muchas otras fuentes" agrega.
Feto
El cerebro en desarrollo es particularmente vulnerable a los tóxicos.
Los científicos encontraron que los niños que vivían en las casas más expuestas a los niveles más altos de contaminación mostraron tres veces más probabilidad de desarrollar autismo que aquéllos con la menor exposición.
Ahora deberán llevarse a cabo más estudios para confirmar el vínculo pero tal como señalan los autores, los resultados ofrecen información importante sobre los mecanismos biológicos de la enfermedad.
"Aunque es necesario realizar más investigaciones para replicar este hallazgo, las implicaciones de salud pública de este estudio son enormes porque la exposición a la contaminación ambiental es común y podría tener efectos neurológicos duraderos" dicen.
"Hemos sabido durante mucho tiempo que la contaminación ambiental es mala para nuestros pulmones, especialmente en los niños" expresa la doctora Volk.
"Ahora estamos comenzando a entender cómo la contaminación ambiental puede afecta el cerebro" agrega.

Fuente:
Redacción
BBC Mundo