jueves, 21 de noviembre de 2013

Los niños de hoy son más lentos que sus padres

Niños corriendo
Un estudio de millones de niños alrededor del mundo concluyó que muchos de ellos no pueden correr tan rápido o tan lejos como lo hicieron sus padres cuando eran jóvenes.
El trabajo presentado en la reunión anual de la Asociación Americana del Corazón sugiere que los niveles de la salud física estarían en declive.
Los investigadores analizaron 46 años de datos de más de 25 millones de niños de 28 países. Descubrieron que los niños de hoy tardan 90 segundos más en correr una distancia de 1,6 kilómetros que los adultos de hace 30 años.

Obesidad

Según el estudio, en todos los países, la resistencia cardiovascular -que se calcula midiendo la distancia que se puede correr en un tiempo específico- ha tenido una merma sostenida de un 5% cada década.
Expertos aconsejan que los niños realicen una hora de ejercicio al día.
Si bien a algunos países le ha ido peor que a otros, este declive se registró tanto en niños como niñas con edades comprendidas entre 9 y 17 años, y esta relacionado con la obesidad.
El jefe de la investigación, Grant Tomkinson, de la escuela de ciencias para la salud de la Universidad del Sur de Australia, dijo que "de hecho, alrededor del 30% a 60% de las disminuciones en el rendimiento de la carrera de resistencia se puede explicar por el aumento de la masa grasa".
El problema es particularmente significativo en los países del llamado mundo occidental, pero en algunas partes de Asia, como Corea del Sur, China y Hong Kong también se está registrando este fenómeno.
El doctor Tomkinson considera que los niños necesitan ser inspirados y motivados a realizar ejercicios más vigorosos. O de lo contrario, las consecuencias para la salud pública pueden ser terribles.

Se debe sudar

"Si por ejemplo, una persona joven no está en forma, eso quiere decir que será más propensa a desarrollar problemas de salud a lo largo de su vida, como enfermedades cardiovasculares", advirtió Tomkinson.
Niños jugando
Debe ser una actividad "sostenida y dinámica" en la que se debe sudar.
Para mantenerse sano, los jóvenes y niños deben realizar al menos una hora de actividad física al día, como caminar, ir en bicicleta o correr en el parque. Esto se puede hacer en pequeñas sesiones, en vez de una sola de 60 minutos.
El profesor Michael Gwitz, de la Asociación Americana del Corazón, aclaró que el tipo de ejercicio "es verdaderamente importante", pues debe ser algo que te haga sudar y que sea "sostenido y dinámico" para promover la condición cardiovascular.
Es posible que ir al gimnasio o pertenecer a un equipo de deporte de la escuela no sea suficiente, al menos que esa actividad implique moverse mucho.
Por su parte, Christopher Allen, de la Fundación Británica para el Corazón, dijo que "está bien establecido que una infancia físicamente inactiva puede tener implicaciones serias para la salud más tarde en la vida".
"El riesgo de enfermedades cardiovasculares puede reducirse si uno se mantiene activo, y cuanto antes comiencen los niños, mejor".
El especialista agregó que al motivar a los niños a estar activos "ayudamos a proteger sus corazones mientras crecen".
"Los padres, colegios y grupos comunitarios pueden ayudar a los chicos a tener 60 minutos al día de ejercicio".

Fuente: 
Michelle Roberts
BBC Salud

miércoles, 4 de septiembre de 2013

CHISTE DEL DIA

¿Qué le dijo un plátano a una gelatina? Todavia no me desnudo y ya estas temblando.

Las diminutas ranas que oyen con la boca


Rana de Gardiner
Los científicos creían que las ranas de las Seychelles eran sordas.
Las ranas de Gardiner de las islas Seychelles no necesitan oídos para oír: para eso tienen la boca.
Estos pequeños anfibios miden apenas un centímetro y se creía que eran sordas.
Pero según acaba de descubrir una investigación científica, la rana utiliza su cavidad bucal para transmitir señales sonoras al cerebro.
El hallazgo resuelve así el misterio de por qué el pequeño animal sin oídos es capaz de producir chillidos agudos y fuertes.
Las diminutas ranas que habitan en los bosques tropicales del archipiélago de Seychelles no tienen región de oído medio, y por lo tanto, no tienen tímpano.
Por esta razón, los científicos habían asumido que no podían amplificar y transmitir las ondas sonoras del entorno hacia el oído interno y, vía células nerviosas, al cerebro.
Rana de Gardiner
Las ranas de Gardiner son de las más pequeñas del mundo.
El estudio revela que las ranitas desafían estas presunciones.

Experimento con parlantes

Los investigadores grabaron los sonidos producidos por ejemplares de esta especie y los reprodujeron cerca de ranas silvestres para observar su comportamiento.
Justin Gerlach, del Fondo para la Protección de la Naturaleza de Seychelles y miembro del equipo de investigación, explicó que el llamado de la rana es "uno de los ruidos característicos de la selva".
"Es un chillido agudo y muy fuerte", dijo Gerlach a la BBC.
Y su experimento mostró que las ranas son capaces de oír este sonido.
"Si reproduces este llamado, ellas responden", explicó el experto zoólogo.
"O cambian de posición –pueden moverse hacia el lugar desde el que proviene el sonido–, o responden croando".
"De hecho, es muy divertido: las ranas incluso atacan al parlante", agregó Renaud Boistel, quien lideró este estudio como parte del Centro Nacional Francés de Investigación Científica.

Boca resonante

El siguiente paso, entonces, era averiguar cómo oían las ranas el sonido.
Tomografía de una rana de Gardiner
Los expertos utilizaron rayos X para ver cómo oye la diminuta rana.
Para investigar esto, los expertos utilizaron técnicas de imagen de rayos X de alta sensibilidad en la Instalación de Radiación del Sincrotrón Europeo (ESRF, por sus siglas en inglés), ubicado en Grenoble, Francia.
Esto les permitió examinar en detalle la anatomía de la rana y conocer qué partes de su cuerpo juegan el rol de oído medio al transmitir las ondas sonoras al cerebro a través de células nerviosas.
Para ello crearon simulaciones de cómo la cabeza de la ranita respondía a un sonido de la misma frecuencia que su agudo croar. Así confirmaron que, a esas frecuencias, la cavidad bucal resonaba de la misma forma que el cuerpo de una guitarra: amplificando el sonido.
Las ranas de Gardiner también han desarrollado menos y más delgadas capas de tejido entre la cavidad bucal y el oído interno. Esto les permite transmitir de forma más efectiva las ondas sonoras por el "laberinto" de fluidos de su la cabeza y hacia el cerebro a través de células nerviosas.
"La combinación de una cavidad bucal que actúa como caja de resonancia y la conducción ósea permite a las ranas percibir el sonido sin necesidad de un oído medio", explicó Boistel.
El científico también dijo que esperaba que el descubrimiento de este nuevo mecanismo auditivo pudiera ser de utilidad para contrarrestar ciertos tipos de sordera humana.

Aisladas y amenazadas

Las ranas de Gardiner sólo viven en las Seychelles.
"Están apartadas en el medio del Océano Índico, lo que las hace una de las especies más aisladas geográficamente del mundo. Y así han estado desde hace 65 millones de años", agregó Gerlach.
La especie figura en la lista de las que corren peligro, principalmente porque su hábitat se ha degradado a causa del fuego, de las especies invasoras y de actividades humanas como la agricultura y el turismo.
"La extinción de esta especie podría significar la pérdida de 65 millones de años de notable evolución: no sólo es inusual su mecanismo auditivo, también están entre las ranas más pequeñas del mundo", advirtió el investigador.

Fuente: BBC