viernes, 30 de abril de 2021

7 claves para gestionar el estrés

 

El estrés es uno de los grandes males del mundo contemporáneo, especialmente en los países más desarrollados. No es fácil mantenerse en calma dentro de un mundo que corre a velocidades alucinantes gracias a la tecnología. Tampoco es sencillo tolerar las grandes dosis de ruido y de hostilidad en las grandes ciudades. Por mucho que haya personas que tengan una gran capacidad de habituación, gestionar el estrés no es tarea fácil.

A medio y largo plazo, el estrés provoca graves daños tanto en la mente como en el cuerpo. Muchas enfermedades físicas son fruto de ese molesto estado. Así mismo, el estrés bloquea, no deja pensar con claridad y puede afectar las relaciones humanas.

Siempre que no se trate de un caso demasiado grave, es posible gestionar el estrés valiéndonos de algunas sencillas medidas. Todo se reduce a hacer una pausa y aplicar uno o varios de los trucos que os contamos a continuación.

1. Identificar el momento en que comienza el estrés

Reconocer el estrés no es tan fácil como podría parecer a primera vista. Muchas veces solo conseguimos captarlo cuando alcanza un elevado nivel. El estrés se manifiesta física y emocionalmente. Puede tener una intensidad creciente, o mantenerse latente.

Las señales físicas del estrés son tensión muscular, especialmente en la zona de la mandíbula, el cuello y los hombros. También hay tensión en el rostro y normalmente los labios están apretados. Emocionalmente hay una sensación de irritación, mezclada con angustia. Estas sensaciones te dicen que es el momento de de hacer un alto.

2. Aplicar técnicas de respiración

La respiración es un medio que está a la mano y que se puede aplicar en cualquier momento o situación para gestionar el estrés. Constituye un excelente mecanismo para recuperar la serenidad. Se ha comprobado que las respiraciones lentas y rítmicas activan el nervio vago. Este modera las respuestas frente al estrés.

Basta con que adoptes la posición más cómoda que puedas y comiences a inspirar muy profundamente. Trata de percibir cómo tus pulmones se van llenando de aire. Luego, exhala el aire, muy lentamente. En apenas dos o tres minutos, tu nivel de estrés se habrá reducido.

 

3. Desviar la atención

El estrés se asocia con respuestas de ataque, o de huida. Por eso, en el momento en que se presenta la atención se dirige a los focos que dieron origen a la tensión. Entre más fijes tu mente en esas fuentes de inquietud, más estresado vas a sentirte.

Por eso es urgente que te esfuerces en desviar la atención. Mira algún objeto que esté en tu entorno. Trata de describirlo mentalmente, de la forma más detallada posible. Luego repite este mismo ejercicio con otros dos objetos. Esto ayudará a gestionar el estrés, regulando tus impulsos y ampliando tu panorama emocional inmediato.

 

4. Mirar una imagen relajante

Las imágenes comunican sensaciones y las impregnan en los observadores. Por eso es bueno que siempre tengas a mano alguna fotografía o pintura que tenga una imagen relajante. Lo más adecuado son los paisajes, especialmente si son de sitios solitarios, clima frío y mucho verde o mucha agua.

Cuando sientas que hay mucho estrés, mirar esas imágenes es una gran ayuda para que logres distensionarte. Es también una forma de enfocar tu mente hacia algo agradable, lo cual tiene como efecto una disminución de la inquietud.

 

5. Reinterpretar la experiencia

A veces, saber que tienes estrés te estresa más. Detectas que sientes demasiada angustia y quieres liberarte de ella cuanto antes. Como no siempre es fácil, eso te inquieta más en lugar de calmarte. Por eso es importante que al identificar y aceptar que tenemos estrés pongamos en marcha una serie de mecanismos útiles para reducirlo y no estrategias costosas y frustrantes que solo van a elevar este nivel de activación.

Intenta reconocer todas las expresiones que ese estado produce en ti. ¿Cómo está tu cuerpo? ¿Qué postura estás adoptando? ¿Cómo están los latidos de tu corazón? ¿Qué clase de pensamientos llegan a tu mente? Esas y otras preguntas por el estilo te ayudarán a reinterpretar lo que sientes. Cuando eso sucede, la sensación de tensión se disipa paulatinamente.

 

6. Adoptar una postura física antiestrés

Debes saber que hay posturas de estrés y posturas antiestrés. Las primeras son, por ejemplo, sentarse cruzando las piernas de una forma enrevesada. También mover una pierna, o ambas, con un ritmo rápido y constante. La espalda está más encorvada y los músculos del rostro muy tensos.

Ponerte de pie, con la espalda muy recta y hacer muevas con la cara te ayudará a disminuir el estrés. Se trata de una posición que aporta confianza y seguridad. Según un estudio de Health Psychology, esta postura también inhibe la producción de cortisol.

 

7. Hacer un ejercicio simple con las manos

Se ha comprobado que cerrar los puños de ambas manos con mucha fuerza y luego extenderlas es un ejercicio que ayuda a reducir el estrés. Se trata de un gesto agresivo y por eso mismo contribuye a liberar tensiones en momentos de gran inquietud.

Todos estos pequeños trucos son en realidad muy eficaces para gestionar el estrés. Es normal que sintamos tensión en un mundo como el actual, especialmente si vivimos en grandes ciudades. Lo importante es no dejarnos invadir de estrés y aplicar las herramientas para controlarlo, cuando este se presente.

 

Fuente:  https://lamenteesmaravillosa.com

 

 

lunes, 19 de abril de 2021

Científicos descubren la verdadera razón por la que los gorilas se golpean el pecho.

Cuanto más grande es un gorila macho, mejor se golpea el pecho para indicar a sus amigos y enemigos lo poderoso que es. Así lo han confirmado un grupo de científicos alemanes.

El impresionante sonido de los golpes es, como se sospechaba, una medida de tamaño y fuerza, según mostró el estudio que realizaron.

Las hembras prestan atención al golpeteo de las manos en el pecho cuando evalúan a una pareja, mientras que para otros machos es una advertencia de que no busquen pelea.

Los investigadores dicen que es un poderoso medio de comunicación en el denso bosque tropical donde viven los gorilas.

Los golpes de pecho, realizados por machos adultos, conocidos como lomo plateados por el color del pelo de su espalda, se pueden escuchar a más de un kilómetro de distancia.

«Durante mucho tiempo hemos asumido que es una especie de demostración de lo poderosos que son, y lo hacen tanto hacia machos como hembras», señaló Edward Wright del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig, Alemania.

«A los machos para decirles: ‘Mira, soy grande y fuerte, no te metas conmigo’, y a las hembras: ‘Mira, soy bastante grande y fuerte, tal vez quieras elegirme como pareja’.

«Por primera vez, podemos estar realmente seguros de que el tamaño del cuerpo se transmite a través de estos golpes del pecho, que son un indicio claro del tamaño del cuerpo«.

 

En la sociedad de los gorilas, los grupos normalmente se componen de un macho y varias hembras. Las hembras pueden moverse entre grupos y los machos compiten por su atención.

En lo que respecta a los gorilas machos, el tamaño importa; el tamaño del cuerpo predice el rango, la capacidad de lucha y el éxito reproductivo.

Los lomo plateados usan golpes de pecho para advertir a los competidores masculinos y cortejar a las hembras en una demostración de tamaño y fuerza.

Los gorilas machos aprenden a golpear el pecho desde una edad temprana, practicando la habilidad a medida que crecen.

Más grande, más profundo

La investigación, publicada en la revista Scientific Reports, muestra que los machos más grandes emiten sonidos más profundos (de frecuencia más baja) cuando se golpean el pecho.

Se trata de una señal honesta del tamaño corporal (en otras palabras, los gorilas machos no pueden fingirlo).

Se cree que los sonidos están relacionados con el tamaño de los sacos de aire cerca de la laringe, que se encuentran en los gorilas y algunos otros grandes simios (pero no en los humanos).

Estos están involucrados en los gruñidos y llamadas que hacen los gorilas, así como en el golpeteo de pecho no vocal.

Además, se observaron diferencias en la duración y el número de golpes de pecho realizados por diferentes gorilas, lo que sugiere que los individuos pueden identificarse utilizando únicamente golpes de pecho.

Fuente:  BBC Mundo

 

 

miércoles, 7 de abril de 2021

Vacuna Sinovac COVID: de dónde es, componentes, efectividad y cuántas dosis son.

 

¿De dónde es la vacuna Sinovac?

El biológico de Sinovac, también conocido como Coronavac, es producido en la República Popular de China. Desde el principio de la pandemia, varios países en el mundo comenzaron la carrera para desarrollar fármacos que combatieran el Coronavirus, y el gigante asiático no fue la excepción. Con Coronavac, China provee a alrededor de 20 países, incluyendo.

En su laboratorio, ubicado en Pekín, la biofarmacéutica Sinovac ha desarrollado uno de los centros de producción más poderosos del mundo. Inicialmente, dicha empresa anunció que podía producir 300.000 unidades al año. Sin embargo, actualmente aumentó su capacidad de producción a tal punto que podría sacar al mercado cerca de 2.000 millones de vacunas al año.

¿Cuáles son sus componentes y efectividad?

Coronavac es básicamente una vacuna de virus desactivado, que le indica al sistema inmunitario cómo generar anticuerpos contra el COVID-19. Para su desarrollo, los científicos cultivaron el virus en células renales de mono y, a través del uso de algunos químicos, lo inactivaron para evitar su propagación y generar respuesta en el sistema inmune. Dentro de sus componentes principales, se encuentran el hidróxido de aluminio, el hidrogenofosfato de disodio y el cloruro de sodio.

Pese a que esta vacuna aún no se encuentra oficialmente aprobada por la Organización Mundial de la Salud, varios estudios han demostrado su alto nivel de eficacia contra el coronavirus. Según la última prueba, realizada en Turquía, Coronavac cuenta con un 83,5% de eficacia evitando contagios y con el 100% a la hora de prevenir hospitalizaciones y muertes. Incluso, algunos expertos de la misma OMS, consideran que esta vacuna tiene “niveles de eficacia compatibles con los requisitos de la OMS” y que pronto podría ser autorizada de manera oficial.

 


¿Cuántas dosis se deben aplicar?

Las personas vacunadas con el fármaco de Sinovac, deben aplicarse dos dosis, teniendo en cuenta que aproximadamente 15 días después de haber recibido la segunda, el cuerpo generará inmunidad ante el coronavirus.

 Fuente: https://colombia.as.com